miércoles 3 de febrero de 2010

Ya me llevan


Canon G9

Ayer, en San Isidro.

martes 2 de febrero de 2010

Un nuevo integrante en la familia (Especial)

Bueno. Después de varios meses de trabajar con dos compactas básicas, que me dieron muchísimas satisfacciones -de hecho, la simplísima Kodak C310 demostró ser imbatible en blanco y negro-, pude acceder al campeonato de primera. Vean quién llegó.





Nada menos que una Canon G9. Al lado de la SD300, es una oscura Moby Dick. Y no sólo por el tamaño. Estamos hablando de 12 megapíxeles, modo RAW, controles totalmente manuales, objetivo 35-210 mm equivalente... Es la cámara más potente que he usado, y debo agregar la más hermosa.








Les dejo para el final una foto. Sí, una sola. Es un ángel del Cementerio de San Isidro, norteña localidad del Conurbano donde fui a comprar la G9. Hagan click sobre la imagen para verla en todo su esplendor. Fue reducida al 50% -¡la original pesa más de 5 megas!- pero igual deja ver su calidad.

domingo 31 de enero de 2010

Gato de compras


Canon SD300

He visto muchas cosas raras en la vida, pero siempre hay tiempo para otra más. Este señor estaba en Carrefour La Plata, y en su carrito, lo más campante, llevaba a su precioso gato.

sábado 30 de enero de 2010

Ocaso en Retiro


Canon SD300

Otro atardecer, esta vez en la zona de Retiro, una explosión de luz mientras en la Tierra reinaba el caos del cambio de quincena.

martes 26 de enero de 2010

Balcones


Canon SD300


Blanco y negro de la cámara, con un poco de contraste agregado en XnView.

sábado 23 de enero de 2010

Crepúsculo


Canon SD300

Atardecer sobre el supermercado Amanecer. Así de paradójico.

miércoles 20 de enero de 2010

San Ponciano



Canon SD300

La iglesia de San Ponciano (48 y 5) es la más antigua de La Plata. Diseñada por Pedro Benoit, el mismo arquitecto de la ciudad, de la Catedral y del pórtico del Cementerio local, lleva el nombre del hijo menor de Dardo Rocha. En el museo Rocha hay un cuadro del fundador donde se ve San Ponciano por una ventana.
Los vitrales, hechos en Coblenza, Alemania, son fabulosos.